comment 0

¿Pero… en que estabas pensando?


Me parece los estándares de elección a los cuales nos vemos regularmente enfrentados se encuentran distorsionados. Con sostenido crecimiento,  la forma en que se nos presentan alternativas tiende a una objetivización extrema. Lo anterior suena eficiente y moderno… pero no funciona.

Cualquier decisión racional debe cumplir simultáneamente con los denominados “limites de la racionalidad”. Vale decir, contar con el tiempo adecuado para evaluar,  con información o data suficiente, con la capacidad para procesar la anterior en el marco temporal dado y finalmente pero no menos importante, la voluntad o motivación por hacer uso de esta facultad.  A continuación un esquema ilustrativo:


Lo tragicómico del asunto radica en que probabilidad que estos factores se conjuguen simultáneamente es baja y a pesar de lo anterior nuestro modelo económico provee un marco que induce tanto a la actividad pública como a la privada, a formular opciones para ser evaluadas de forma “racional”.

Gobiernos y empresas por igual, pecan de una sobre racionalización de la forma en que nos presentan alternativas y por ende en sus expectativas respecto de la toma de decisión asociada.

Lo empírico es que las personas recurrimos muchas veces a nuestras emociones para tomar decisiones y eso tiene como resultado, en ciertas ocasiones, comportamientos sorprendentes por parte de personas ordinarias y corrientes.

He aquí un ejemplo para enfatizar lo planteado:


Todos los días lo vemos ocurrir. Hágame un favor, ya consiente e informado de nuestras limitaciones, la próxima vez que vea a un congénere tomando una decisión inexplicable – no sea presuroso e inflexible en emitir juicio – recuérdese  el tiempo que llevamos habitando en una jungla verde excede por mucho el que llevamos en esta de cemento, dele una palmada en el hombro al sujeto en cuestión y simulando empatía ocupe el clásico: “pa’  la otra poh perro…”

Archivado en: Blog, Comportamientos

About the Author

Escrito por

Nacido en las costas atlánticas, donde la leche de coco reemplaza a la materna a muy temprana edad. Ingeniero Comercial por formación, Emprendedor por vocación. Prospero en ambientes donde la libertad creativa impera. Esta es la primera plataforma mediática que se atreve a exponer al mundo a mis comentarios... ciertamente no se puede decir que sea adversa al riesgo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s