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Malitos para estimar



“Hoy me pongo a dieta. Voy a empezar a correr .No fumo más. No me emborracho más.”

Quien no ha tenido un momento de lucidez un domingo por la tarde donde reflexiona sobre los vaivenes del propio actuar y siente el peso de las consecuencias. Es factible hacer el análisis,  pues tiene todos los factores para realizar un juicio racional, se encuentra usted en un estado frío, mientras que en el momento en que estaba realizando las fechorías y gozándolas probablemente, estaba en un estado caliente.

Las dietas, abstinencias sexuales, etílicas y de otras sortes tienen una dura tasa de incumplimiento por que al plantearse una resolución, en estado “frio”, sistemáticamente se subestima el poder de la tentación. Definiremos algo como tentador, cuando consumimos más de ello en estado caliente que en estado frio.

Por ejemplo:

-Si es hora de almuerzo y tiene hambre, existen muchas más posibilidades de sucumba ante el aroma a fritanga de un local de comida rápida que si su estomago esta satisfecho.

-Si atiende a una reunión social donde no conoce a nadie excepto al anfitrión, se verá en una situación de aislamiento e incomodidad, fuertes  emociones que lo pondrán en un estado caliente, lo que lo hará más susceptible a emborracharse, sacando a luz su innata facultad para interrumpir a desconocidos y reírse a destiempo.

El estado caliente puede llevarnos a tomar decisiones que lamentaremos a la postre, empero  a veces necesitamos estar en este estado para sobreponernos a nuestros temores y aventurarnos a probar nuevas experiencias, bien lo saben quienes vivieron intensamente la década de los 70.

Si realmente tiene interés en renunciar a un habito perjudicial, aproveche sus estados fríos para indagar en las causas y plantear argumentos (con que sean convincentes para usted basta) que le ayuden a justificar la decisión adoptada, asocie el vicio a algo que le produzca rechazo y se grabe en su memoria. El cigarro por ejemplo tiene alquitrán, monóxido de carbono y arsénico. Analice estos elementos por separado, tóquelos, huélalos, METASELOS A LA BOCA… ¿una locura? Si así le parece, va por un buen comienzo para erradicar el hábito en particular, pues cuando fuma eso es justamente lo que hace.

Ahora bien, una vez haya tomado las medidas anteriores, no es menos importante pensar por cual nuevo vicio va a reemplazar al antiguo… por que vivir sin ninguno, no es vivir del todo.

4 Comments

  1. Mafalda

    No es mala idea leer tu analisis un Jueves por la tarde….
    Puede ser inspirador!

  2. Mr. P

    Interesante reflexión. Lo pondré en práctica, sobre todo cuando veo que mañana en la mañana podría decir “Guys, i knew it the hole time!”, y el arrepentimiento me carcoma.

    Gracias Sr. Malinconi.

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